3.700 hectáreas de viñedo salpicando con su sinfonía de color el paisaje del Campo de Borja. Garnacha, Tempranillo, Cabernet Sauvignon, Merlot, Syrah, Mazuela, Chardonnay, Macabeo y Moscatel de Alejandría son variedades que encuentran en sus suelos pedregosos de tierras rojizas el mejor hábitat para alcanzar todo su esplendor. Viñedos vigorosos y robustos, algunos con una antigüedad superior a los 100 años, que han arraigado con fuerza en una tierra incomparable para su desarrollo a pesar de la dureza de una climatología que, a su vez, les dota de su inconfundible calidad y personalidad.
Aunque Bodegas Aragonesas se fundó en 1984, el auténtico inicio del cultivo de la vid y en particular de la Garnacha, se remonta al año 1145 y es atribuido a los monjes cistercienses del Monasterio de Veruela, situado a escasa distancia de Fuendejalón y Magallón. Una vida forjada entre garnachas.Se mima la Garnacha, en el campo y en la bodega. Forma parte esencial del patrimonio y Aragonesas se afanan en perfeccionar su cultivo y elaboración.

